Año
2023-2026

2023-2026
Sector Industrial Ca N´Alemany. Viladecans
66.000m2
Green Gallery se sitúa en el Sector Industrial Ca n’Alemany, en Viladecans, en un ámbito estratégico entre el aeropuerto de Barcelona-El Prat y la ciudad de Barcelona.
La parcela, de aproximadamente 66.000 m², acoge un nuevo complejo de oficinas concebido como un foco de actividad visible, atractivo y eficiente, capaz de convertirse en un nuevo referente dentro del parque empresarial de la zona.


Se plantea el espacio de trabajo como un lugar que va más allá de la oficina. El proyecto busca generar un entorno en el que trabajo, vida social, naturaleza y actividad urbana puedan convivir, incorporando al programa espacios que favorecen el encuentro, el descanso y la relación entre las personas.

El conjunto se organiza en tres torres de diez plantas, destinadas principalmente a oficinas, que se articulan alrededor de jardines, terrazas y espacios de uso compartido.
En total, reúne aproximadamente 35.000 m² de oficinas, 12.000 m² de superficie comercial y 7.000 m² de terrazas y espacios exteriores.

La diversidad de usos forma parte de esta manera de entender el entorno laboral.
Junto a los espacios de trabajo se incorporan áreas de colaboración, espacios polivalentes, restauración, comercio y zonas de descanso, generando diferentes ambientes que permiten trabajar, reunirse, comer o desconectar sin abandonar el propio complejo.


En la primera planta, los espacios de restauración y las actividades complementarias se sitúan en relación directa con el jardín, reforzando la continuidad entre interior y exterior. De este modo, las terrazas y zonas ajardinadas adquieren un papel activo dentro del conjunto y se convierten también en espacios de estancia y relación.


El programa se completa con los espacios de acceso y servicios, los locales técnicos y el aparcamiento situado bajo rasante. En conjunto, la propuesta busca crear un entorno de trabajo más diverso, flexible y conectado con el exterior, donde las distintas actividades y espacios contribuyan a una experiencia cotidiana más saludable y agradable.


Más allá de su organización volumétrica, Green Gallery parte de una reflexión sobre cómo pueden evolucionar los espacios de trabajo para integrar arquitectura, bienestar y naturaleza. El proyecto busca que el edificio responda a las condiciones climáticas del lugar y que sus espacios de trabajo mantengan una relación constante con el exterior.
El elemento principal de esta estrategia es la galería climática, un espacio intermedio entre el interior y el exterior que funciona como filtro ambiental. La fachada deja de ser un límite estático para convertirse en un sistema capaz de modificar su comportamiento en función de la estación y del momento del día, regulando la entrada de radiación solar, la ventilación y las condiciones térmicas interiores.

Durante el invierno, la vidriera permanece cerrada durante el día para aprovechar el calor acumulado por efecto invernadero, mientras la persiana se recoge para favorecer la entrada de radiación solar.
Por la noche, el sistema se cierra para reducir las pérdidas térmicas.
En verano, el funcionamiento se invierte.
Durante el día, la persiana protege los espacios interiores de la radiación directa y limita el sobrecalentamiento. En cambio, por la noche, la apertura de la vidriera y la balconera permite generar ventilación cruzada y favorecer la refrigeración natural del edificio.


A esta estrategia se suma uno de los elementos más característicos del proyecto: la sustitución de la persiana convencional por vegetación de hoja caduca. La fachada se convierte así en una envolvente viva que cambia con las estaciones. Durante los meses cálidos, las plantas proporcionan sombra y reducen la incidencia solar; en cambio, durante el invierno, la pérdida de hoja permite recuperar la entrada de luz y radiación.
La vegetación extiende esta estrategia más allá del propio edificio. Además de contribuir a mejorar las condiciones térmicas y reducir la demanda energética, la fachada vegetal ayuda a generar un microclima más favorable y a reducir el efecto isla de calor. Asimismo funciona como filtro ambiental, favorece la biodiversidad y contribuye a la gestión natural del agua de lluvia.


Green Gallery plantea así una forma de entender el edificio de oficinas en la que arquitectura, paisaje y comportamiento climático forman parte de un mismo sistema.
La galería y la vegetación no son elementos añadidos a la fachada, sino recursos que participan activamente en el funcionamiento del edificio y en la experiencia cotidiana de sus usuarios.
El proyecto busca crear espacios de trabajo más saludables, flexibles y conectados con el entorno, donde las condiciones naturales del lugar se incorporan como parte esencial de la arquitectura.
