Año
2005

2005
Casavells, Baix Empordà, Girona
331 m2
Casavells, un proyecto nacido en 2005 por la necesidad de cuidar una explotación vitivinícola, es un ejemplo de cómo la arquitectura puede integrarse con respeto y elegancia en su entorno natural.

La solución arquitectónica se resolvió mediante dos volúmenes independientes unidos por una pérgola, que se disponen abrazando un gran patio central.
Este patio no es solo un distribuidor; es el verdadero corazón del proyecto, un escenario lleno de vida concebido para el encuentro, la acción y el disfrute al aire libre.
Las edificaciones disfrutan de una ubicación privilegiada. Hacia el norte, quedan protegidas por un frondoso bosque de pinos y encinas, mientras que hacia el este y el sur se abren a un mar de viñedos y cereales.
Desde aquí, las vistas alcanzan el macizo de Les Gavarres y el mar Mediterráneo, con las islas Medas al fondo.



El volumen destinado a vivienda responde fielmente al deseo de sus propietarios: un hogar cómodo y con el tamaño apropiado, sin excesos, para la vida en pareja.
La distribución interior aprovecha al máximo cada espacio. Una planta baja completamente abierta donde conviven la cocina, el comedor y el salón, y un acogedor altillo reservado para el dormitorio principal y su baño.






Esta zona de día en planta baja desdibuja por completo sus límites para volcarse hacia el paisaje.
Los espacios comunes se prolongan hacia el exterior a través de unos porches que actúan como estancias intermedias, proporcionando una sombra generosa y muy necesaria durante los meses de verano.
Además, custodiando esta fachada, una piscina concebida como un largo canal de agua recorre el edificio de extremo a extremo, aportando un frescor constante y una profunda sensación de bienestar que inunda el interior de la vivienda.


El edificio concebido como almacén agrícola se planificó de forma más generosa para guardar los vehículos y la maquinaria necesaria para la explotación.
Asimismo, se aprovechó su espacio para integrar dos habitaciones independientes para invitados.





Lo más hermoso de este proyecto es la coherencia de su diseño.
Los arquitectos decidieron utilizar la misma tipología constructiva para ambos edificios, igualando la vivienda y el almacén bajo una misma identidad arquitectónica.
Con una estructura metálica que da total libertad al espacio y cubiertas inclinadas a un agua que se abren hacia el patio, el conjunto destaca por su sencillez.
De este modo, ambos volúmenes mantienen una relación visual y constructiva que refuerza la unidad del proyecto y su integración en el paisaje.
En definitiva, es un refugio donde la simplicidad y la elegancia se alían para ofrecer un espacio protegido y, a la vez, totalmente abierto a la belleza de la naturaleza.
