Hotel Monegal

Año

2021-2022

Localización

Barcelona

Superficie

2.552 m2

Distribución y transformación del Hotel Monegal en Barcelona

Ubicado en una zona céntrica de Barcelona, se levanta un edificio que es puro reflejo de la historia viva de la ciudad. Construido a finales del siglo XIX y ampliado a principios del XX con una remonta de dos niveles más, el inmueble posee una fisonomía única que combina los forjados con vigas de madera en sus plantas inferiores y las vigas metálicas en las superiores. Esta singularidad cronológica y constructiva le ha valido estar catalogado dentro del patrimonio arquitectónico barcelonés.

 

El gran desafío del proyecto nació de la voluntad de la propiedad de revertir la situación de caos y abandono actual, unificando y extendiendo la actividad hotelera a la totalidad del edificio mediante un cambio de uso parcial que lo transformara en un hotel de cinco estrellas. Alcanzar la licencia definitiva se convirtió en un complejo encaje de bolillos arquitectónico y administrativo, donde chocaban las estrictas exigencias de evacuación de incendios, accesibilidad, estructuras e instalaciones propias de la normativa constructiva, con los criterios de conservación de los departamentos técnicos del Ayuntamiento y los deseos legítimos del cliente.

 

La intervención en planta baja consistió en retirar la pequeña tienda que ocupaba el vestíbulo de entrada para recuperar su amplitud y esplendor originales. Con el objetivo de preservar la limpieza visual del espacio y destacar sus elementos patrimoniales, como los arrimaderos de mármol y los techos de yeso ornamentados, se decidió trasladar la recepción a la planta principal.

Rehabilitación patrimonial y transformación en un hotel de lujo

Así, la planta principal se convirtió en el corazón del hotel, albergando la recepción, los comedores, las zonas de estar y los servicios de cocina y aseos, distribuidos con un diseño tan preciso que incluso dejó espacio para albergar unas pocas habitaciones. A partir de ahí, de la primera a la cuarta planta, el edificio se dedica por completo al descanso, sumando un total de cuarenta y ocho habitaciones, todas ellas exteriores, que garantizan una iluminación natural envidiable.

Diseño de habitaciones: arquitectura clásica y confort contemporáneo

Para responder a las diferentes geometrías del edificio, el proyecto articula cuatro tipologías distintas de habitaciones.

Cada una de estas variantes se ha diseñado meticulosamente para mantener una estética clásica y respetuosa con el alma decimonónica del inmueble, pero entendiéndola desde un prisma contemporáneo. El objetivo principal ha sido fusionar ese carácter señorial con los niveles más exigentes de confort que requiere un espacio residencial de primer orden y, muy especialmente, el sector del hospitality de gran lujo.

Uno de los elementos comunes de todas estas estancias, más allá de la nobleza de sus acabados, es la espectacular entrada de luz natural; una claridad abundante y viva que inunda los espacios a través de las majestuosas balconeras originales, cuyas imponentes alturas de tres metros enmarcan el pulso urbano de la ciudad.

Habitación tipo 1

Plano arquitectónico de una habitación del Hotel Monegal en Barcelona, diseñado por Turull Sørensen.

Habitación tipo 2

Habitación tipo 3

Habitación tipo 4

Interiorismo hotelero: materiales nobles y recuperación de la artesanía

Más allá de cumplir con los requisitos formales, la categoría de cinco estrellas se persiguió a través de la autenticidad, priorizando la calidad de los espacios, la nobleza de los materiales, la exquisitez del mobiliario y la recuperación de oficios artesanales de la época en que el edificio fue concebido.

Este viaje de regeneración culmina en la azotea, donde el desorden técnico del pasado ha dejado paso a una espectacular terraza con solárium, una zona de estar al aire libre y una pequeña piscina que regala unas vistas incomparables sobre Las Ramblas y la Plaza Cataluña.

El éxito final de esta intervención radica en la creatividad volcada para devolverle a un edificio de ciento cincuenta años la categoría y proporciones que tuvo en sus inicios.

Un logro profesional colectivo que supo encajar las exigencias del siglo XXI dentro de los muros del siglo XIX, resucitando la dignidad original del edificio para que Barcelona lo vuelva a contemplar tal y como fue concebido.