Vivienda en Barcelona (2004)
Vivienda en Barcelona (2004)

Año
2004
Localización
c/ Iradier, Barcelona
Superficie
675 m²
Este proyecto se centra en el diseño interior de una vivienda unifamiliar situada en la zona alta de Barcelona, en un entorno residencial caracterizado por casas independientes. Aunque la intervención se focaliza principalmente en los espacios interiores, también incluye una revisión de las fachadas —tanto en su composición como en la selección de materiales— y el tratamiento integral de las áreas exteriores que rodean la casa.



La vivienda se organiza en cuatro plantas: el garaje ocupa el nivel sótano; la planta baja alberga el acceso y las zonas comunes; la planta primera está destinada a los dormitorios; y la planta superior, bajo cubierta, se reserva para un estudio con espectaculares vistas panorámicas de 360 grados de la ciudad de Barcelona.




La estructura de pilares existente ofrecía una gran libertad a la hora de plantear la distribución interior. Esta flexibilidad se aprovechó especialmente en la planta baja, donde los distintos ambientes pueden unirse o separarse mediante grandes puertas correderas, permitiendo que el espacio funcione como una única estancia abierta cuando se desea. En contraste, la planta de dormitorios responde a la necesidad de privacidad mediante espacios independientes y bien definidos. El estudio, por su parte, se concibe como un espacio diáfano y luminoso.


Uno de los aspectos más singulares del proyecto es la continuidad visual y espacial entre el interior y el exterior. Los falsos techos de formas abovedadas se prolongan más allá de la envolvente del edificio, difuminando los límites entre ambos ámbitos y generando una transición fluida y elegante.




El principal objetivo del diseño interior fue crear una atmósfera cálida y acogedora. Para ello se recurrió a materiales naturales y nobles, como la madera en pavimentos y revestimientos, tejidos que aportan textura a los paramentos verticales, e iluminación indirecta cuidadosamente estudiada. Alfombras y una selección de mobiliario acorde con el conjunto completan un ambiente sereno y confortable.




La elección de los materiales responde a una voluntad de permanencia y calidad. Madera maciza, piedra natural, piel, seda, lino, algodón y lana conforman una paleta pensada para envejecer con elegancia y dotar a la vivienda de mayor carácter con el paso del tiempo. Del mismo modo, se optó por piezas de mobiliario clásico-contemporáneo, de diseño atemporal y materiales duraderos.









